miércoles, 13 de marzo de 2013

Vivimos en un país de CHORIZOS

Escribo esta entrada porque ando bastante bastante cabreado y triste por lo que me ocurrió ayer en el gimnasio Virgin Active de Zaragoza.

El caso es que yo llevo una cadena con una cruz de oro, única herencia de mi difunto tío-abuelo. Como siempre, antes de la sesión de entrenamiento, que la quito y lo dejo en la taquilla junto a mis otros enseres, con la peculiaridad de que esta vez me vi obligado a coger una taquilla especialmente alta ya que el gimnasio andaba bastante saturado…

Podéis imaginaros que me pasó: tras acabar el entrenamiento y ducharme, cogí todas mis cosas y, debido a que la balda de la taquilla quedaba fuera de mi vista, se me olvidó coger la cadena con la cruz.

Tras darme cuenta unas horas después, volví inmediatamente al gimnasio, y miré en la taquilla… la cual estaba reocupada ya. Pregunté en recepción si alguien había dejado algo y… no.

Entonces decidí dar un voto de confianza al actual usuario de la taquilla, y he esperado hasta hoy por la mañana. Tras ir a las 7 de la mañana, nada más abrir el Virgin, he preguntado a los encargados de la limpieza… y nada, he mirado en la taquilla… y nada, y he preguntado en recepción y… ¿adivináis? NADA.

Ahora aquí viene mi reflexión: en un gimnasio en el que la cuota mensual es de 90 eurazos al mes… donde solo con observar a la gente te das cuenta de que es gente de pasta, que no parece que necesite de estas nimiedades… gente a la que le supongo un civismo al compartir gimnasio con otros y llevarse su toallita preciosa para no manchar de sudor las maquinas… ¡¿de verdad el que se ha encontrado mi cadena no ha decidido dejarla en recepción, y se la ha quedado dios sabe para qué?!

Estoy muy enfadado y decepcionado, ya que, por mal que me viera económicamente, jamás, JAMAS, se me ocurriría llevarme algo que no es mío, más aun sabiendo el componente sentimental tan importante que suele rodear a las joyas.

Pero tristemente vivimos en un país de chorizos, donde no puedes dejar una bicicleta con menos que una “U” y una cadena bien gorda, o de lo contrario dura menos de 1 hora en la calle (si, habéis adivinado bien, también me han robado recientemente la bicicleta), donde sí se te olvida algo encima de cualquier superficie, vale que te gires para que desaparezca, y donde sí se te ocurre dejar el abrigo apilado en cualquier parte de una discoteca y no en el ropero… olvídate de él.

Estoy muy decepcionado con nuestra falta de civismo y con nuestra mentalidad, en un país donde nos produce más satisfacción que el vecino pierda el coche a tener nosotros uno mejor, donde nos sentimos más satisfechos si nosotros salvamos el culo mientras todos caen antes que alegrarnos del bien ajeno... puede que sea algo radical, ya que escribo desde la tristeza de una pérdida importante y el desencanto, pero seguro que todos vemos a alguien reflejado en estas palabras.

Nada más, solo quería desahogarme y ejemplificar, una vez más, hasta donde un gesto simple, desinteresado, puede hacer feliz a otra persona. Seamos cívicos por favor.

Genuino restaurante japonés en Madrid


Siento muchísimo haber vuelto a ausentarme y dejaros solos tanto tiempo. No obstante, no tiene sentido lamentarse más, sencillamente escribiré… y empezaré haciendo mi peculiar recomendación sobre un restaurante japonés en el centro de Madrid.

El caso es que yo había visitado ya varios restaurantes japoneses en mi ciudad, Madrid, algunos como Donzoko o Janatomo… pero resulta que el otro día, durante la clase de japonés, el profesor, que trabaja continuamente con japoneses, nos recomendó el que a su juicio era el mejor restaurante japonés de España en cuanto a comida tradicional se trataba… se llama Ginza, y está en la plaza de las cortes.

El profesor me recomendó ir un día de diario, a ser posible a comer (es más barato) y probar los “bento”, es decir, las cajas lacadas con diversos ingredientes, tradicionalmente la “comida para llevar”, pero que a un precio asequible nos permite disfrutar de más genuina y tradicional comida japonesa… y es que el precio de los platos individuales puede pecar de “prohibitivo”, pues podemos llegar a pagar hasta 20 euros por un plato no demasiado abundante… es por eso que los menús para comer son una excelente opción para quedar satisfechos y probar la auténtica comida nipona.

En primer lugar debo decir que el restaurante es discreto, y con una puerta pequeña, casi pudiera decirse que está “escondido”. Una vez accedes, hay dos plantas, la de abajo es la del “kaiten”, o barra giratoria, donde sabemos que puedes coger lo que desees y luego pagas por platos, algo muy típico de Japón y que, si bien no he probado en el Ginza, me llama poderosamente la atención hacerlo.

La planta de arriba es la dedicada al restaurante propiamente dicho, decorada con cuadros típicamente japoneses y con un gusto un tanto rococó, es pequeño y bastante acogedor. En mi caso pido el “Ginza Bento”, y té verde para beber (por el sabor advierto que se trata de Genmaicha, un te hecho a base de sencha y arroz inflado tostado, ideal para comer). Yo soy de buen comer… y la verdad es que a mí se me quedó un poco escaso, pero creo que la mayoría de la gente quedaría bastante satisfecha. Mi bento llevaba: 6 piezas de sushi y otras tantas de sashimi, una ensalada de algas wakame, arroz con copos de bonito, un trozo de pescado caramelizado en miso (muy típico y delicioso) y un poco de tempura mixto, amén de la tradicional sopa de miso de acompañamiento.

Seré especialmente analítico en el sushi y el sashimi, ya que es lo que más delata la calidad del restaurante… y debo decir que es sobresaliente. El alga nori no está dura y casi no se hace notar, el arroz es ligeramente dulzón y perfectamente glutinoso, y el pescado… especialmente en el sashimi, se deshace en la boca exquisitamente. Además, viene con una generosa ración de wasabi, ideal para los más atrevidos. El resto del bento es correcto, pero nada demasiado diferente del resto de restaurantes japoneses de Madrid… tal vez a excepción del detalle del pescado caramelizado en miso, gran detalle.

No tomé postrer asique no puedo opinar, pero es bien sabido que los japoneses no destacan por su repostería… así pues, terminaré esta crítica diciendo que sí, que tras dos viajes a Japón puedo afirmar que la comida es 100% tradicional y de excelente calidad... eso sí, ¡mejor comed de menú y cuidad vuestro bolsillo!

Os dejo con una foto de mi exquisito Ginza Bento.



¡Nos leemos!

viernes, 22 de febrero de 2013

Que asco de agoreros...


Hoy nada más levantarme, como de costumbre, me he dedicado a visitar los diarios digital, foros y blogs a ver que se comentaba, con el fin de buscar noticia, indicios o sucesos importantes que puedan darme pistas sobre el rumbo de los mercados… aunque ya se sabe, los mercados “hacen lo que quieren”. Tras encontrar un par de noticias que he considerado “favorables”, junto a la tendencia ultrabajista del día de ayer, me he dicho “vaya, puede que sea un buen día, tal vez atacaremos los 8200… tal vez no…”.

Al abrir la bolsa, hemos abierto al alza, y esto se ha mantenido hasta alcanzar una meseta en los 8100 más o menos. He leído las noticias en elconomista.es, y me ha dado por leer los comentarios… y me he quedado a cuadros: la cantinela por esas lares siempre es la misma, frases prepotentes tipo “la subida del pardillo, buena suerte lebreles” o “la sombra del pardillo es larga” o también “buena suerte con vuestras futuras perdidas gacelillas”… realmente repulsivo.

Vivimos en un puto país donde nos alegra más que el vecino lo pierda todo antes que sencillamente tener más que él, vivimos en una sociedad donde nos reímos y regocijamos de la desgracia ajena, como si eso fuera a conjurar la mala suerte de nuestras vidas.

Al margen de una reflexión sociológica, lo que quiero deciros es bien diferente… tras leer estos patéticos comentarios, he pensado que podría sentir un iniciado al leer eso… bien: miedo, incertidumbre, inseguridad, duda… y más sinónimos y relacionados. Asique volveré a dar un consejo y a hacer un sano razonamiento: si invertís en corto, en intradía, o a lo sumo a dos días vista, no tenéis que temer las tendencias “a medio y largo plazo” del mercado.

Os pondré un ejemplo: ayer, en plena debacle bajista, al tocar los 8000 (zona clave) Banco Santander se encontraba a unos jugosos 5.705 céntimos de cotización, bastante buen precio ¿verdad?. Entonces, aun con las perspectivas bajistas del mercado, decidí “arriesgar” y coger unos cuantos CFDs… pero ese riesgo no es real, ya que si colocamos un stop a 5.689… nos aseguramos que si perdemos los 8000 y nos precipitamos a los infiernos, va a saltar el “stop loss” y no tendremos grandes pérdidas, en cambio, si el soporte de los 8000 aguanta…. Nos encontraremos con la jugosa sorpresa de esta mañana: apertura al alza, cotización de 5.79 en menos de una hora… y mucho dinero en nuestro bolsillo.

Así pues, no os dejéis influenciar por los listillos de turno, elegid vuestra estrategia de inversión, respetadla, sed fieles a ella, y seréis recompensados. Y… oye, ¿Qué la bolsa baja?... de acuerdo, poneos cortos y disfrutad, ser bróker intradía tiene sus ventajas.



¡Nos leemos!

miércoles, 20 de febrero de 2013

Cuando el postureo es máximo

Bien lectores, no suelo crear entradas quejandome de cosas en concreto, ni criticando, pero hoy me veo obligado a crear esta entrada desde el móvil dado el nivel de indignación o tal vez de lo irrisorio del momento.

Bien es sabido que para desarrollar y fortalecer y/o desarrollar armónicamente ciertas partes del cuerpo, se hace estrictamente necesario el trabajo de gimnasio, y que atrás quedaron los tópicos sobre musculitos descerebrados en pos de una cada vez más extendida fiebre del "culto al cuerpo".

El caso es, que debido a mi prolongada estancia en gimnasios y a mis cambios de domicilio, he pisado y frecuentado todo tipo de gimnasios de barrio, pero no dejaban de ser eso, gimnasios de barrio: precios asequibles, gente que acude cuando tiene un hueco y que, por lo general, van a lo que van, a entrenar. Te sueles encontrar con camisetas gastadas y pantalones viejos, todo ello ropa más que adecuada para sudar, un mero instrumento para el fin más importante: machacarte al máximo y volver a casa entrenado y satisfecho.

Por circunstancias de la vida, he tenido la suerte de poder apuntarme a un gimnasio de la cadena Virgin Active, impresionante por sus instalaciones y servicios... Así como por su precio. Precisamente este elevado precio es, creo, el responsable del fenómeno al que me referiré.

Por doquier veo gente vestida de punto en blanco, con preciosas mallas Adidas, Nike... equipados para afrontar un triatlón... pero que apenas andan 20 minutos en la cinta, y después levantan pesos de cualquier manera, seguramente sin ningún tipo de asesoramiento ni plan de entrenamiento. Encuentro un altísimo porcentaje de "divas de turno", maquilladas hasta las cejas, ceñidas en modelitos monisimos, pero que no hacen "ni el huevo", y eso no sería del todo un problema, si no fuera porque te miran como un apestado... veras monina, es que yo vengo al gimnasio a sudar, a levantar unos hierros, a machacarme en la clase de spinning, y a volver a casa relajado y destrozado a la vez.

Hemos llegado al summun de la gilipollez, y tenemos gente gastandose 90 euros al mes en un gimnasio que no aprovechan, vistiendo ropa que, en su conjunto, supera los 400 euros, con una tecnología preparada para un ejercicio extremo y efectivo... siendo usada para dar paseos... en resumen: estamos ante un caso de "postureo extremo", donde lo que prima es ir al gimnasio "mas molon" y vestir la mejor ropa, haciendo apología máxima del problema de mentalidad del españolito medio.

En fin, como reza el dicho "no es mas feliz el que mas tiene sino el que menos necesita", por mi parte diré que estoy encantado con el gimnasio, pero en mi opinión le sobra la fauna autóctona del mismo.

jueves, 14 de febrero de 2013

Let´s GOWEX, ¡atentos!


Bueno, confirmo con esta entrada el fin del “parón del blog”, culpa en gran medida de los exámenes y la adaptación al nuevo semestres.

Hoy os traigo una perla que los más avispados no dejarán escapar, y que los más desconfiados deberían empezar a vigilar, voy a hablaros de GOWEX. Este valor, se trata de un valor del continuo, un pequeño “chicharro” que no lleva una trayectoria demasiado larga en bolsa, y que mueve poco volumen pero… ¡oh! ¡Sorpresa! Estamos hablando de un valor que crece a ritmo vertiginoso, de hecho, en la bolsa de Madrid se la conoce como “la pequeña Apple”.

Se trata de un valor que tiene un “Split” a la vista (por decirlo de manera sencilla para los profanos, va a aumentar el número de acciones ofertadas, reduciendo el precio de las mismas, esto tiende a aumentar la accesibilidad y la gente entra más fácilmente a un valor más barato).

Os invito a buscar noticias sobre esta compañía (Let´s Gowex) que se encarga de dar cobertura para redes Wifi. Ya se ocupa de gran parte del Wifi público en Madrid, y tiene sendos contratos con Deutsche Telekom y en Norteamérica… es decir, tiene unas perspectivas de crecimiento bastante halagüeñas, y apenas podemos decir que acaba de “despegar”, puedo afirmar casi con seguridad, que se trata de una inversión más que solvente. Pero, por supuesto, y como siempre, esto es mi opinión, y cada cual que haga con su dinero lo que quiera. Por mi parte, unos colegas y yo comenzamos a fijarnos en ella cuando aún cotizaba en 12 euros y tomamos posiciones… a día de hoy se dispone a atacar los 18… ni decir que 6 euros arriba por acción es una burrada, y a nosotros no se nos quita la sonrisa de la cara.

Hay una junta de accionistas dentro de poco… donde seguramente se comente el futuro Split y los objetivos de la compañía, os mantendré informados, pero no le quitéis ojo de encima, podemos estar hablando de una compañía que dentro de pocos años tenga un peso bastante importante en nuestro mercado.

Os dejo la gráfica para ilustrar todo lo que he dicho:



¡Nos leemos!

miércoles, 6 de febrero de 2013

Fin de Exámenes


Me alegro de comunicaros que por fin ha acabado la terrible temporada de exámenes para mí, ya puedo volver a postear tranquilamente.

 Os informo que tengo preparado una entrada sobre la cámara GoPro Hero3 que hace nada adquirí, a ver si tengo ocasión de subir algún video haciendo Snowboard o algo similar, y puedo hablaros mejor de sus prestaciones.

Asimismo, explicaré en otra entrada el viaje a Japón que me dispongo a hacer este verano, de un mes de duración y para realizar prácticas clínicas en un hospital… aún no revelado Jajaja.
En fin, que vengo cargadito de cosas que he estado pensando durante los largos días de estudio, espero que os interese.



¡Nos leemos!